Con
importantes innovaciones tecnológicas y contando con los
tradicionales servicios médicos de excelencia, el Hospital
Herrera Llerandi renovó recientemente su Unidad de Cuidados
Intensivos.
Esta Unidad garantiza servicios de excelencia, no solamente
basándose en la introducción de importantes cambios tecnológicos,
sino que contemplando también otros factores igualmente
importantes. Las bases sobre las que descansa la plataforma de
atención de excelencia a pacientes en estado crítico son:
Tecnología de Vanguardia, Eficiente infraestructura física,
Médicos Especialistas de reconocido prestigio y Personal
altamente capacitado y comprometido en brindar la mejor atención
individualizada.
Es importante resaltar que un valor agregado de la Unidad de
Cuidados Intensivos del Hospital Herrera Llerandi lo conforman
los Médicos Residentes y el Personal de Enfermería quienes están
especialmente capacitados para cuidar a los pacientes en estado
crítico las 24 horas del día, los 365 días del año.
Dentro de algunas de las muchas innovaciones de esta Unidad, se
cuenta con un sistema avanzado de monitoreo, que permite
controlar no solamente signos vitales, sino también parámetros
cardiológicos y neurológicos de gran valor médico.
Adicionalmente, se ha introducido el monitoreo a distancia (telemetría)
que permite vigilar a los pacientes fuera del intensivo,
permitiéndoles recuperarlos en ambientes mas relajados en
compañía de sus familiares, si su condición lo permite.
El moderno equipamiento de esta Unidad incluye camas metabólicas
que registran continuamente el peso de los pacientes,
ventiladores y sistemas especiales de abastecimiento de oxígeno
y unidades de aire acondicionado con filtros especiales para
minimizar riesgos de contaminación.
La Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Herrera Llerandi
cuenta con una sofisticada sección para recién nacidos que
permite una recuperación más eficiente de los bebés en estado
crítico. La sección neonatal de intensivo cuenta con
ventiladores de alta frecuencia, cunas térmicas con ambientes
controlados de oxígeno, humedad y temperatura, monitoreo no
invasivo, musicoterapia y por supuesto, personal altamente
capacitado que vela por evitar la manipulación innecesaria de
los bebés.